Nuestro trabajo en Afganistán, Liberia y Uganda

Street Child está comprometido con el desarrollo y la ayuda en muchos países para hacer que la educación esté disponible para todos los niños y niñas sin importar dónde vivan. En Afganistán nos esforzamos por revertir las consecuencias negativas que los años de conflicto han infligido al sistema educativo. En Liberia, nuestros esfuerzos se derivan de la crisis del Ébola en 2014 y de la guerra civil. Uganda es el país anfitrión de una de las mayores poblaciones de refugiados, aquí nos enfocamos en la creciente necesidad de educación entre los refugiados y la población local.


Street Child en Afganistán

36566444812_48026e1436_o.jpg


La educación en Afganistán está en crisis debido a la devastación causada por décadas de guerra y, más recientemente, a la intensificación de los conflictos provocada por el aumento de los insurgentes del Estado Islámico y el resurgimiento de los talibanes. 3,7 millones (44%) de todos los niños en edad escolar no van a la escuela y la crisis es especialmente grave entre las niñas, que a partir de los 15 años tienen una tasa de alfabetización de sólo el 18%, en comparación con el 62% entre los niños.

Lamentablemente, la demanda de educación en las zonas urbanas está disminuyendo debido a las actitudes arraigadas en torno al trabajo infantil y al matrimonio infantil. Además, la infraestructura educativa es insuficiente, incluida la falta de espacios de aprendizaje seguros y accesibles y la falta de maestros capacitados, ya que solo el 43% de los maestros cumple con los requisitos mínimos.

Existe una necesidad inmediata y sustancial de múltiples iniciativas de educación en Afganistán para contrarrestar el riesgo de toda una generación de niños sin educación, y en especial de las niñas.

HOPE BEHIND BARS

En Afganistán, las mujeres y los niños a menudo son arrestados por delitos que no serían reconocidos bajo los estándares internacionales. Esto puede significar que mujeres y niños son arrestados por delitos menores que no justificarían el arresto en cualquier otro lugar. El 95% de las niñas encarceladas han sido arrestadas por "crímenes morales" que incluyen baad (huir de casa) o zina (sexo extramarital).

Las mujeres y los niños arrestados por la policía enfrentan hostigamiento, tratamiento negligente en las estaciones de policía y largos períodos de encarcelamiento en centros de detención con madres y niños separados de sus familias y niños que se pierden su educación durante períodos prolongados, lo que a menudo resulta en que abandonen la escuela y el sistema en general. En este caso el abuso del sistema hacia las mujeres y los niños es muy común.

Nuestro trabajo durante los últimos tres años en Kabul ha establecido un modelo sostenible donde hemos visto el papel vital que el trabajo de intervención ha tenido en este contexto. Nuestro modelo consta de:

Un centro diurno para mujeres y niños que ofrecerá servicios de educación, formación profesional y trabajo social para apoyar a mujeres y niños después del juicio como una alternativa al encarcelamiento.

Asesoramiento y apoyo psico-social para mujeres y niños en conflicto con la ley.

Aumentar la capacidad y la formación de los trabajadores sociales.

Asesoramiento educativo e informativo para los profesionales que trabajan con mujeres y niños, como la policía y los trabajadores penitenciarios, sobre los derechos y las necesidades de los derechos legales y humanos de los niños y las mujeres.

Abogacía, como por ejemplo un enfoque nuevo en un juicio en Kabul para dar a los jueces la opción de ofrecer sentencias de servicio comunitario como alternativa a la detención y trabajar con otras ONGs como UNICEF, Warchild, Aschaia y Terre des Hommes.

QUÉ HACEMOS

Durante varios años, hemos desarrollado y perfeccionado un modelo de “Educación Basada en la Comunidad” que prioriza la participación de la comunidad y proporciona un enfoque global para aumentar el acceso a la educación básica. Nos centramos en las familias, y específicamente en mujeres y madres, a las cuales ofrecemos clases de alfabetización, capacitación vocacional y sesiones de concientización sobre salud y nutrición.

En los últimos tres años, nuestros centros de Educación Basados en la Comunidad han brindado educación a 1.500 niñas y niños a quienes se les ha negado su derecho a una educación de calidad.

También hemos ayudado a más de 1.400 mujeres a acceder a su alfabetización, capacitación en negocios y capacitación vocacional. Este enfoque ha creado una base para un cambio duradero y sostenible, ayudando a romper el ciclo de conflictos y pobreza.

Nuestro modelo consiste en hacer mucho más que aumentar el acceso a la educación, también nos centramos en los factores más amplios que influyen en la oportunidad y el bienestar educativo de los niños. Para ello proporcionamos apoyo a un gran número de niños vulnerables y sus madres que se encuentran en conflicto con la ley en Afganistán a través del apoyo de reintegración y rehabilitación.

También estamos trabajando para apoyar a los hijos de refugiados que ahora regresan a Afganistán. Si bien las estimaciones sobre el número de retornados varían, está claro que hay más de medio millón de personas, incluidos niños, que ahora se están reintegrando a la sociedad Afgana. Estamos trabajando para brindarles apoyo para hacer frente a la gran cantidad de cambios que están experimentando en sus vidas. En total, nuestros diversos proyectos en Afganistán brindarán apoyo vital a más de 17.000 niños en los próximos años.






Street Child en Liberia

La débil economía de Liberia, la cual fue devastada por la guerra civil, aún no ha podido recuperarse tras ser afectada por la crisis del ébola. 500,000 niños ya no van a la escuela y otros 500,000 corren el riesgo de abandonar la escuela prematuramente. Además, solo el 36% de las mujeres jóvenes puede leer, en comparación con el 63% de los hombres jóvenes. Por lo tanto, es necesario mejorar la situación en este país donde la igualdad de género es la más baja del mundo (PNUD, 2015).

Nuestros proyectos

Street Child ha estado trabajando junto a su organización hermana local Street Child of Liberia (SCoL) desde 2013. Trabajamos con varios proyectos con el objetivo común de lograr que la educación sea accesible para todos. Comenzamos nuestro trabajo en Monrovia, y luego expandimos nuestro trabajo a áreas remotas como el Condado de Maryland, una de las regiones más pobres del país.

Street Child Liberia

EDUCACIÓN CUALITATIVA

Desde septiembre de 2016, Street Child of Liberia ha estado trabajando con el Ministerio de Educación de Liberia para mejorar las escuelas del gobierno de forma cualitativa. El plan de Street Child para mejorar estas escuelas se basa en cuatro puntos de enfoque: fortalecimiento de la gestión escolar, desarrollo de docentes, aumento de la presencia de docentes y alumnos y mayor involucramiento de los padres en el proceso de aprendizaje.

Street Child of Liberia también comenzó un nuevo programa de aprendizaje intensivo en Liberia en febrero de 2017. 750 niños de 8 a 12 años participaron durante un período de 6 meses. El objetivo de este programa es llevar con éxito a estos niños no escolarizados de vuelta a una escuela del gobierno.

Liberia Street Child

PROTECCIÓN INFANTIL

Street Child brinda apoyo psicosocial a los niños que viven en la calle, un componente esencial para el desarrollo de estos niños. Hacemos esto a través de trabajadores sociales quienes actual de intermediario para que el niño pueda volver a formar parte de una familia (alternativa) nuevamente.

Street Child luego brinda apoyo a estos niños a través de ferias escolares y materiales escolares. Proveemos uniformes escolares, libros, zapatos y bolsas. Los trabajadores sociales visitan regularmente la escuela para verificar la presencia y el progreso de los niños.

Durante el apogeo de la crisis del ébola, nuestros trabajadores sociales prestaron apoyo a los huérfanos traumatizados de las familias afectadas. También hemos dado la llamada "Streetcorner education" a los niños de la calle con el fin de que ellos mismos puedan tener una mayor iniciativa de impulsar tu propio desarrollo.

Street Child Liberia

SUSTENTO FAMILIAR

En Liberia también apoyamos a las familias a través de nuestro Esquema de Empresas Familiares. Las familias reciben una beca para establecer un negocio y reciben capacitación para poder desarrollarlo. El objetivo de este programa es que los padres o tutores puedan, en un momento dado, cubrir los costos de la educación con las ganancias de su negocio familiar. Con este proyecto, Street Child está trabajando en una solución a largo plazo.

En julio de 2016, un equipo de investigación especializado en Street Child entrevistó a más de mil jóvenes adultas sobre los obstáculos a la educación. Se mencionaron el embarazo adolescente, los matrimonios infantiles y las creencias culturales, pero la mayoría considera que el mayor obstáculo es la pobreza. En 2016, Street Child of Liberia comenzó un programa de tres años que que pretende abordar este problema para así beneficiar a más de mil niñas y sus familias en Montserrado, Grand Capa Mount y Margibi.

BENEDICT, EL MAESTRO DEDICADO A TRANSFORMAR VIDAS   Benedict fue un maestro voluntario en la Escuela Borlorla por más de siete años. El asistía a pesar de un viaje diario de tres horas.  En 2016, Street Child apoyo a esta escuela al ofrecer capacitación extra a maestros como Benedict, y asesoramiento para recibir certificaciones oficiales de enseñanza por parte del gobierno. La participación de Street Child en la escuela hasta ahora ha sido tan exitosa, que la asistencia ha aumentado de ciento cincuenta estudiantes a más de cuatrocientos, ¡aun cuando la mayoría de los niños deben caminar de 1 a 2 horas diarias! Para manejar este enorme aumento en los estudiantes, Street Child ahora está trabajando con la comunidad para construir aulas adicionales y ofrecer materiales de aprendizaje.

BENEDICT, EL MAESTRO DEDICADO A TRANSFORMAR VIDAS

Benedict fue un maestro voluntario en la Escuela Borlorla por más de siete años. El asistía a pesar de un viaje diario de tres horas.

En 2016, Street Child apoyo a esta escuela al ofrecer capacitación extra a maestros como Benedict, y asesoramiento para recibir certificaciones oficiales de enseñanza por parte del gobierno. La participación de Street Child en la escuela hasta ahora ha sido tan exitosa, que la asistencia ha aumentado de ciento cincuenta estudiantes a más de cuatrocientos, ¡aun cuando la mayoría de los niños deben caminar de 1 a 2 horas diarias! Para manejar este enorme aumento en los estudiantes, Street Child ahora está trabajando con la comunidad para construir aulas adicionales y ofrecer materiales de aprendizaje.

ESTHER, LA TRABAJADORA SOCIAL QUE DEFIENDE LA EDUCACIÓN PARA LAS NIÑAS    "Quiero ayudar a otras madres a convertirse en modelos a seguir. Trabajando con estas niñas, encontré mi pasión por el trabajo social."   La trabajadora social y madre de dos, Esther Harris, trabaja con madres y niñas para ayudarles a ir a la escuela. Esther ha superado muchos de los retos que la vida le ha impuesto, incluyendo el tener que dejar la escuela por la pobreza. Ahora está ayudando a abrir nuevas puertas a otras madres para no sólo mejorar sus vidas sino para también mejorar las de sus hijos.

ESTHER, LA TRABAJADORA SOCIAL QUE DEFIENDE LA EDUCACIÓN PARA LAS NIÑAS

"Quiero ayudar a otras madres a convertirse en modelos a seguir. Trabajando con estas niñas, encontré mi pasión por el trabajo social."

La trabajadora social y madre de dos, Esther Harris, trabaja con madres y niñas para ayudarles a ir a la escuela. Esther ha superado muchos de los retos que la vida le ha impuesto, incluyendo el tener que dejar la escuela por la pobreza. Ahora está ayudando a abrir nuevas puertas a otras madres para no sólo mejorar sus vidas sino para también mejorar las de sus hijos.


Street Child en Uganda

Uganda+-+General-1030755.jpg

Uganda alberga a una de las poblaciones de refugiados más grandes del mundo, obligada a huir de sus hogares, medios de vida y educación del conflicto en Sudán del Sur y la República Democrática del Congo.

Con el conflicto aún presente, las familias no tienen esperanza de regresar a casa pronto. En cambio, están estancados en campamentos donde las oportunidades laborales son escasas, el acceso a la educación es extremadamente limitado y las condiciones de vida son muy básicas.

En Kampala, la capital de Uganda, hay miles de niños que no van a la escuela debido a la pobreza. Las familias no pueden pagar los costos de la educación y muchos niños terminan ayudando a sus familias trabajando en la calle en lugar de ir a la escuela.

Ya sea en los campamentos, en las calles o viviendo en la pobreza, creemos que todos y cada uno de estos niños merece una educación de calidad.

También planeamos ayudar a 3.000 niños de entre 8 a 14 años en asentamientos de refugiados congoleños en el oeste de Uganda, donde se aloja el 27% de todos los refugiados presentes en Uganda.

Estos asentamientos están bajo extrema presión debido a la gran afluencia de refugiados en respuesta a la violencia renovada en la RDC. Se estima que el 19% de los niños refugiados que están matriculados en la escuela primaria tienen un exceso de edad debido a que han perdido cursos escolares y a la barrera del idioma.

Street Child quiere implementar un “programa puente" en 5 escuelas primarias, construyendo centros de aprendizaje temporales, proporcionando a los niños un currículum comprimido de seis meses y apoyo en el lenguaje, para que puedan integrarse en la educación general al nivel adecuado.

QUÉ HACEMOS

Street Child está ayudando a 5.100 niños refugiados a acceder a una educación de mejor calidad en el asentamiento más reciente para refugiados de Sudán del sur en Palabek, norte de Uganda, donde 7 escuelas primarias de asentamientos, 2 escuelas gubernamentales y 1 escuela secundaria atienden actualmente a más de 15.000 niños, un número que crece diariamente.

Street Child ha abierto la primera de sus escuelas primarias: la escuela primaria progresiva en Palabek y pronto comenzará la construcción de la segunda escuela primaria.

También apoyaremos a otras tres escuelas con capacitación de maestros, materiales didácticos e instalaciones de WASH. Esto se debe en gran parte al proyecto “Education Cannot Wait”, un importante nuevo fondo global para transformar la educación en emergencias.

ANDREW, EL ESTUDIANTE DETERMINADO A REGRESAR A LA ESCUELA   Andrew tiene 15 años y llegó a Uganda hace 6 meses después de haber huido solo de Sudán del Sur, dejando atrás a toda su familia. Andrew ahora vive solo en un asentamiento de refugiados de Palabek.  Antes de que Street Child construyera la escuela primaria progresiva en Palabek, Andrew no estudiaba y no tenía nada que hacer con sus días. Sin embargo, estaba desesperado por volver a la escuela y, cuando vio la nueva escuela, se registró de inmediato.  Su asignatura favorita es el inglés y en el futuro le gustaría ser cajero de un banco.

ANDREW, EL ESTUDIANTE DETERMINADO A REGRESAR A LA ESCUELA

Andrew tiene 15 años y llegó a Uganda hace 6 meses después de haber huido solo de Sudán del Sur, dejando atrás a toda su familia. Andrew ahora vive solo en un asentamiento de refugiados de Palabek.

Antes de que Street Child construyera la escuela primaria progresiva en Palabek, Andrew no estudiaba y no tenía nada que hacer con sus días. Sin embargo, estaba desesperado por volver a la escuela y, cuando vio la nueva escuela, se registró de inmediato.

Su asignatura favorita es el inglés y en el futuro le gustaría ser cajero de un banco.


NADIA, LA MAESTRA ASISTENTE QUE VA MÁS ALLÁ POR SUS ALUMNOS   Nadia tiene 23 años y es una de nuestras maestras en nuestra Escuela Primaria Progresiva en Palabek. Nadia huyó de Sudán del Sur hace 15 meses, donde anteriormente había trabajado como maestra voluntaria.  Antes de que abriera nuestra Escuela Primaria Progresiva, Nadia había estado luchando por encontrar trabajo en Uganda. Ahora camina casi 4 horas al trabajo (con su bebé boca arriba) cada día, para poder dar clase a los niños. Aunque está muy lejos, dice que está feliz de hacerlo, ya que le apasiona ayudar a los niños a aprender. Su sueño es completar la capacitación de maestros para que pueda convertirse en una maestra cualificada.

NADIA, LA MAESTRA ASISTENTE QUE VA MÁS ALLÁ POR SUS ALUMNOS

Nadia tiene 23 años y es una de nuestras maestras en nuestra Escuela Primaria Progresiva en Palabek. Nadia huyó de Sudán del Sur hace 15 meses, donde anteriormente había trabajado como maestra voluntaria.

Antes de que abriera nuestra Escuela Primaria Progresiva, Nadia había estado luchando por encontrar trabajo en Uganda. Ahora camina casi 4 horas al trabajo (con su bebé boca arriba) cada día, para poder dar clase a los niños. Aunque está muy lejos, dice que está feliz de hacerlo, ya que le apasiona ayudar a los niños a aprender. Su sueño es completar la capacitación de maestros para que pueda convertirse en una maestra cualificada.