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Noticias

Tras los deslizamientos de barro: Los supervivientes se quedan sin refugio tras la clausura de los campos de refugiados.

Florian Weimert

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“No es fácil. No sé ni por dónde empezar. No sé qué decir.”

Hannah Sesay es una de los miles de supervivientes que 100 días después de la gran catástrofe en Freetown, aún no sabe cómo seguirá adelante, alimentará y educará a sus hijos. 

El lunes 14 de agosto, aproximadamente 1.000 personas murieron cuando un lado entero de la montaña se colapsó y cayó en la capital de Sierra Leona. Enormes rocas, movidas por la lluvia, dejaron un rastro de destrucción de más de 2 kilómetros- aplastando todo lo que hubiera en su camino. Para Hanna, esto resultó en la pérdida de su marido y todo lo que poseía. 

Inmediatamente después del desastre, la comunidad internacional se puso en marcha. La ONG Street Child fue una de las primeras en la zona repartiendo comida para emergencias con la ayuda del gobierno Británico. 70 personas locales parte del equipo de Street Child estuvo trabajando 12 horas al día durante más de un mes, repartiendo así más de 85.000 comidas, agua, ropa, mantas y ayuda psicológica para aquellos que lo habían perdido todo. 

Sin embargo, a día de hoy, las consecuencias a largo plazo son todavía muy visibles para madres como Hannah. 

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El 15 de Noviembre, el gobierno de Sierra Leona empezó a clausurar los campos de refugiados donde Hannah, y miles de víctimas, han estado viviendo después de perderlo todo por la inundación y los deslizamientos de barro. Los supervivientes registrados fueron ayudados con kits de ayuda que consistían en 220€ en metálico y productos de necesidad básica como arroz, aceite para cocinar, jabón, una manta, una hornillo portátil, vasos, cucharas y platos. En retorno, tuvieron que firmar que se irían del campo de refugiados. 

Estos kits de ayuda son para ayudar a las víctimas a reconstruir sus vidas o para que se muden de la capital. Sin embargo, no es suficiente. 

Una semana después de que cerraran los campos, Hannah se encuentra en la fase final de su embarazo, debe cuidar de 4 niños, y se ha gastado todo el dinero. Ha pagado 1.7 millones de leones (180€) en alquilar una habitación hecha de zinc. 

Usa el aceite de palma de su kit para hacer sopa, la cual vende en la calle. Cada día se gasta el poco dinero que gana en alimentar a sus hijos. No puede ahorrar nada de dinero. 

Sin embargo, Hanna no es la única. 

Marie perdió todo a causa del deslizamiento de barro, incluyendo a su hija. Antes de que estos deslizamientos ocurrieran, solía vender aceite de palma y arroz. Ahora quiere volver a empezar a vender pero no tiene los medios para comprar los productos que necesita ya que todo fue destruido en la catástrofe. 

Recientemente, su hijo de 11 años fue enviado a casa de la escuela ya que no pudo pagar la fotografía que su hijo necesita para registrarse en los exámenes públicos. Todas las tasas de la escuela ascendían a un precio de 380.000 leones. Por lo tanto, no había manera de que lo pudiera pagar.

“Mi gran reto es intentar traer dinero para empezar mi propio negocio y así cuidar a mis hijos. Cada día necesitan comida y es un reto muy grande.”

En un país donde la gente no tiene cuentas en los bancos y sus casas son sus negocios, la pérdida de éstos significa la pérdida de todos sus ahorros y esperanzas para el futuro. El campo de refugiados de Freetown le dio a las víctimas de la catástrofe un sitio en el que dormir. Ahora que lo han cerrado ya no hay a donde ir. 

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Los Kadiatu es una de las muchas familias que siguen en el campo de refugiados de Old School en Freetown. La madre duerme con sus tres hijos en un colchón dentro de una tienda de campaña vacía, con sólo unos pocos a su alrededor. Su bebé tiene dos meses de edad. Le han comunicado que en unos días tiene que abandonar el campo después de que se le dé el dinero, pero no tiene a donde ir. 

“No tengo a donde ir. Si recibo el dinero en unos días aún no tengo un sitio donde quedarnos. Dormiremos en la calle mis hijos y yo”

La ONG de Street Child espera poder apoyar a los niños vulnerables y a las familias como Marie, Kadiatu y Hannah para poder reconstruir sus vidas. Street Child se especializa en apoyar a madres a comenzar un negocio sostenible para que puedan asumir el costo de la alimentación y la escuela. En Freetown, después de haberlo perdido todo, hay muchas familias que se enfrentan a futuros inciertos, así que este trabajo es vital para darles un futuro mejor. 

Book your spot for our Christmas Charity dinner!

Florian Weimert

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Please write down the total number of people joining (you included) and their names
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By ticking this box you agree to pay 20€ per participant at the door. Please let us know if you have to cancel by writing an email to maria.vittoria@street-child.co-uk

Register your team to the Street Child Great Pub Quiz!

Florian Weimert

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Congratulations! Only one more step before you secure your spot for the Great Pub Quiz on the 29th of November!

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You will be allowed to change it before the start of the quiz.
Please note that the maximum is 6 and that if you are less than 3 people you will be paired with another table.
Payment and reservation policy *
By ticking this box you accept to pay 10€ per person at the entrance. If anything in your reservation changes (number of members, participation, etc), please get in touch with maria.vittoria@street-child.co.uk.

Testimonio de Anne

Florian Weimert

“El 14 de Agosto, una parte de la montaña Sugar Loaf se colapsó tras una lluvia intensa, lo cual resultó en deslizamientos de barro. Esto, como también las inundaciones en la ciudad, causaron la muerte de 500 personas, hizo desaparecer a 700 personas más y dejó a cientos de personas sin casa. Al día siguiente ya teníamos suficientes recursos económicos para hacer la primera repartición de alimentos entre las víctimas. Fue surrealista el ver una gran parte de la tierra desaparecer y fue más que devastados ver como las víctimas se quedaban sin nada, en muchos casos también sin familia. Al caminar a través de las zonas donde el barro ha arrasado con todo, me preguntaba quién solía comer de los platos rotos que se veían, y quién llevaba puesta la peluca que ahora yace en el barro.

Al mismo tiempo, era esperanzador ver como nuestro equipo en Freetown no se paraba ante nada para ayudar a esta gente: trabajaron siete días a la semana, doce horas cada día. Todos los días los equipos venían a nuestra oficina para llenar sus coches e ir a hacer otra repartición. Cuando estaban en los refugios, no sólo trabajaban arduamente levantando cajas muy pesadas y haciendo paquetes de comida, sino que también aconsejaban a las víctimas y las animaban a seguir teniendo esperanza. Ayudaron a los heridos a ir a los centros de salud, promovían la higiene y encontraban a cuidadores temporales para los niños que se habían quedado solos.

Cada día, después de repartir los alimentos, los líderes de los seis equipos volvían a la oficina, para resumir y explicar lo sucedido ese día: el estado de las víctimas, la colaboración de otras agencias ese día, compartían consejos sobre cómo manejar de la mejor manera posible los traumas, compartían ideas sobre cómo promover la higiene, cómo advocar por lo que las víctimas realmente necesitaban…

Para algunas personas, la única comida que habían recibido en días e incluso semanas, habían sido los paquetes de comida proporcionados por Street Child, por lo cual las comunidades en los refugios se mostraban extremadamente agradecidos. Por lo tanto, aunque nuestro equipo estuviera exhausto después de hacer este arduo trabajo durante semanas seguidas, habían cogido tal cariño a las víctimas que simplemente no querían decepcionarlas. Hoy en día, todavía estamos comprometidos con ellas, pero después de dos meses desde el deslizamiento de barro la situación ha empezado a calmarse. Para nuestro equipo ahora es momento de mirar hacia delante y descubrir cómo seguir ayudando a las víctimas a largo plazo. Esto probablemente se convierta en poder crear acceso a la escuela para los niños que han sido víctimas de esta catástrofe y poder ayudar a las familias a reconstruir su vida de nuevo.

Con esto, quiero de nuevo felicitar al increíble equipo en Freetown, y animar a todos nuestros seguidores a continuar ayudándonos”

EDUCA A UN MAESTRO Y TRAE DE VUELTA LOS NIÑO A LA ESCUELA

Florian Weimert

  HAZ UN CAMBIO, AYUDA A UN PROFESOR

La educación es la herramienta más poderosa que una sociedad puede tener. Ayudar a un maestro para obtener su formación significa educar a miles de niños.


Descubre la historia de Amadu y  de su familia ...

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Amadu vive en una de las muchas zonas rurales en Sierra Leona y ha sido seleccionado por Street Child para ser formado como profesor. Eso permitirá a Amadu ganar dinero para mantener a su familia y poder mandar a sus hijos a la escuela. Amadu enseñará a los niños de entre 13 y 15 años en su pueblo.

Como la mayoría de niños que viven en zonas rurales su hija de 10 años empezará a trabajar una vez finalice la escuela primaria. No importa que se trate de una niña muy inteligente, la escuela secundaria más cercana está demasiado lejos, así que tendrá que ir a trabajar.

Las investigaciones de Street Child demuestran que los profesores más mayores obligan a las chicas a pagar con sexo la corrección de sus exámenes. Después de tres años de formación con Street Child, Amadu se convirtió en un profesor y es capaz de romper este ciclo de corrupción que se da en las escuelas.

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Sabe cómo debe comportarse en clase y se da cuenta de la importancia de ser un modelo a seguir para los estudiantes. La formación que recibió Amadu se centra especialmente en la sensibilidad de género para poder construir un entorno seguro en la escuela. De esta manera la hija de Amadu y el resto de niñas del pueblo tienen una posibilidad “segura” de poder acceder a la educación secundaria.

 

AYUDA A STREET CHILD EN FORMAR PROFESORES COMO AMADU

 Al invertir 40 euros, no sólo ayudas a alguien cómo Amadu y a su familia. Estás creando la posibilidad de que una de las comunidades más pobres pueda crear puestos de trabajo, que las familias sean más sostenibles y les ayudas a poder enviar a sus hijos a la escuela. La educación es el camino hacia un futuro más prometedor.

 

Conoce todos los detalles de cómo Street Child forma profesores en www.street-child.es

 

CÓMO CAMBIAR LA VIDA DE UNA NIÑA

Florian Weimert

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LA ESCUELA PUEDE CAMBIAR LA RUTA DE MILES DE NIÑAS

Lee la extraordinaria historia de Amina y Agnes, piensa en lo grande que es el impacto de la educación en la vida de dos niñas de Sierra Leona. Ayúdanos a hacer un cambio real.

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SITUACIÓN NORMAL

Su familia tuvo problemas financieros después de que su tío muriese a causa del Ébola. Desde este momento Amina vive en casa de su tía, junto con sus hermanos y sus primos.
Para ayudar a la familia, su hermana mayor tuvo que prostituirse para ganar dinero y  quedó embarazada. Como Amina es todavía muy joven, se pasa el día en la calle tratando de ser útil a su familia.

                 

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    16 MILLONES DE CHICAS

Su familia tiene valores tradicionales que ella debe entender y respetar: sus hermanos tienen prioridad para acceder a la educación, porque culturalmente consideran que es algo mucho más importante para los niños que para las niñas. Aunque esta situación es común para las niñas en Sierra Leona, la familia de Amina no ha sido capaz de reaccionar ante esta complicada situación.
Amina no confía en nadie y no permite que nadie se le acerque. Sólo puede contar con sus propios recursos, porque su familia no puede apoyarla económicamente. Amina puede ver su propio futuro mirando a su hermana y no parece muy prometedor.

CON UNA PEQUEÑA AYUDA…

Al mismo tiempo hay otra chica, Agnes, que tiene aproximadamente la misma edad que Amina, pero su vida parece haber tomado un camino muy diferente.
Agnes no pasa sus días en la calle. Cada mañana se pone su uniforme y se va a la escuela.Vive con su madre, sus dos hermanos y sus dos primos cuyos padres murieron a causa del Ébola.

Street Child ayudó a su madre a montar su propia pequeña tienda. Con el dinero que gana puede enviar Agnes y sus hermanos a la escuela. No tienen mucho, pero son una familia feliz con lo suficiente para poder comer.
Agnes vive en un ambiente seguro, donde es respetada y donde tiene los mismos derechos que sus hermanos y primos. Podrá terminar sus estudios y construir su propio futuro en el que ella será capaz de mantener a su propia familia del mismo modo que han hecho con ella. Su madre tuvo acceso a la educación y lo considera una prioridad para sus hijos. 

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ROMPER EL CICLO

Ayúdanos a proporcionar a las niñas una educación y ayuda a romper el ciclo de la pobreza en Sierra Leona. Incluso con pocos años de educación, las niñas tienen menos hijos, que son más sanos y tienen menos probabilidades de morir durante el parto. Además el riesgo de contraeer el VIH / SIDA es tres veces menor. Las mujeres escolarizadas, como Agnes y su madre, son menos propensas a casarse temprano y en contra de su voluntad. Tienen más posibilidades de enviar a sus propios hijos a la escuela y mejores perspectivas económicas.

 

Anne's blog in English

Florian Weimert

ANNE'S BLOG IN ENGLISH

 

BLOG OF ANNE, OUR ENTHUSIASTIC AMBASSADOR IN SIERRA LEONE

 

ENGAGING AND INSPIRING CHILDREN - POST 3

I’ve now been in Sierra Leone and working for Street Child for a while, so time to explain my job. I’ve been given 3 tasks to work on while being here: assisting the After School Program, expanding this program to create new volunteer roles and helping to improve the quality of the volunteer experience.

The After School Program is needed because during Ebola all schools were closed and classes got behind on schedule. Therefor schools currently only give academic courses such as mathematics, English, history, etc. For  sports and more creative learning there is no time anymore, and that’s why we host our After School Program sessions.

4 days per week, we have a 2 hour session of which the first half is sports and the second half is creative learning. We meet the children in a big field near the Street Child compound where our local volunteer Umaro sets up the activity of that days. Usually we start with some exercise to get the children fit, followed by a game such as football, handball, dodgeball, etc. For both the exercise and game, we team up the children so that girls and boys are equally mixed, which is important because it’s less common for girls to do sports. This session empowers them to show strength and makes them understand they are equal. Looking back at how we did sports at my school, I’m really surprised how the girls are fully on it: they chase, attack and quickly move away with the ball…and they don’t let go! :)

After that we return to the compound where the children get some water and snacks. Upon arrival we give them some frisbees and skipping-ropes and they just play themselves.  We then continue with the second part where the purpose is to develop the children’s general knowledge, self-confidence and social skills. There are various way of doing this, so each sessions we try to focus on something: grammar, thinking ahead, speaking in public, etc. We mix the daily activities so that we have something active or creative such as Ninja warrior, drawing or singing, with something that involves focus, such as a quiz, Pictionary or debate.

Sometimes the kids are quite rough on each other during playtime and sports, so recently we did a big talk about respect. The kids were silent and listened carefully to what their sports coach was telling them (in their language, Krio). Now we are taking that to the next step and teaching them to put up a hand before speaking (giving the answer) and by getting them to help collect all games when we finish a sessions. In Europe these things are quite basic and usually being taught by the parents, but here it’s a different world, and its great how they know understand why it’s nice to treat others with respect.

And, well, I’m learning too! It’s completely new for me to lead a group of children, even more so to teach someone something. It made me gain a lot more respect for all those teachers that (tried to) taught me. Since 2 weeks I have a colleague with teaching experience, and I’m suddenly learning a lot. After struggling for 6 weeks with explain things and getting the children to listen, I’m now starting to get an understanding of how a child’s mind works and how to build some logic in every class. And I’m even learning lots of fun games I never knew before :)

THE SIERRA LEONEAN CULTURE - POST 2

Life in Sierra Leone…it’s different from life back in Europe. And it’s also different from life in other African countries. There’s something special about it, something that made me come back for the 3rd time.  People smile and people say hi, no matter who they bump into. They even ask each other how they are doing, not the “polite but I don’t care” kind, but actually asking. And they are curious, always wanting to know more and offering help.

Just walking down the street, there is so much to see: mothers doing laundry, some other mothers cooking outside on an open fire, children getting water from the water well for the home, some other children playing, motorbike-boys everywhere looking for a customer, small shops selling ingredients like tomato paste, powdered milk and mayonnaise. And then there are the street sellers, with bread, boiled eggs, pineapples, cold drinks, kill drivers (short bread cookies), peanut butter, bananas, etc.   Also when walking down these streets, I notice 1 clear thing: a Sierra Leonean woman are Superwoman. Really. She does it all: raising the children, running a business, cooking, getting groceries at the market and carrying heavy loads on her head, laundry at the water well…and all of this often while carrying a baby on her back! These women impress me so much!

The country has an optimistic, open-minded and hardworking culture, where the community is central. When getting my groceries at the local market earlier this week, an elderly woman didn’t know how to tell me the price of Maggi cubes I wanted to buy. It was the girl from the stand next to her, that came to help her. She was also selling Maggi cubes, yet she didn’t mind helping her neighbors´ customer, because that’s how it works here: you help each other out. Another day, I was walking home when it was already dark. A teenage girl joined me (and typically Sierra Leonean, she was curious who I was) in the same direction and then explained to me that I shouldn’t walk alone in the dark. She explained that there are bad people that could steal, and it’s better if I would take a motorbike during the evening. It’s surprising for me to see how a teenage girl is already looking after other people ( after an adult even), something that in Europe would be the other way round.

Another thing that strikes me, is how the culture lives with 2 religions. Yes, to live…not to argue and look at differences, but to just live and be fine with it. I met an Islamic boy, and when asking him wat he wants to become when he grows up, he said “Priest”. To him, church was fun and changing religion seemed easy, because he could be Christian and his family Muslim and that’s just fine.  Also on the streets you’ll find many signs and quotes on cars that say “God bless Islam” or something similar, because wherever you go, you will travel or pass by people from the other religion, so why not pray for your whole community instead for just your own religion. Especially being here during Ramadan it shows how 2 different lifestyles can live perfectly together, because quite a few people as fasting and the rest will show them support. It’s inspiring, and I wish it was this way everywhere in this world.

SIERRA LEONE MARATHON - POST 1 

On the 25th of May I travelled to Sierra Leone, with a 5 hour transfer in Casablanca where I met some of other SLM runners. In Africa it’s always difficult to plan things, and that was clear upon arrival: our transport to Makeni was 2.5 hours late…so at 4 in the morning we went to the airport hotel for a tea and for a chat with the all the people I had yet to meet. By Thursday late morning, we were in Makeni and ready for some busy days, visiting projects in Bumbuna and Tambakha. Especially Tambakha was impressive, as it takes 3.5 hours to get there by driving on dirt roads and crossing a river with a local ferry (more like a raft on which 2 cars can just fit). After a talk with the local Chief, it was time to play with the kids: football! Roz and I had to join the girls team (vs the boys), which had some very good players. Though we probably didn’t add much to the game, our team did win: yeah, girl power!! This trip also included a car breakdown, very heavy rainfall and bringing home a goat (present from the local tribe). After spending so much time in the car, we felt like some exercise on Saturday and so we climbed Wussum hill. From the top we looked over all of Makeni, which seemed far, but the sounds of the city (children shouting, motorbikes, etc) were still very close. Coming down from the top was a challenge, but after going straight through some (well, a lot) of bushes, we safely got back to the bottom.

Then came Sunday, race day! After waking up at 3.30 and a quick breakfast, we we’re picked up and brought to the start & finish point: the Wussum stadium. Here I found my running mates, Josh & Bart. We only had one mission for the day: finishing last (a.k.a. Sweeping)! While everyone was busy doing some final stretches and finding a spot at the front, we waited at the back for the start sign. Once it went off, the whole group spread out quickly. Though it was still almost dark, the people of Makeni were already awake and supporting our run by shouting “Tenki ya” (means Thanks – because we are raising money for Street Child). Every corner had a marshal (army, police, red cross, etc) to show us the right way and sometimes to provide water. We told them “Tenki ya” as well, because not only do they volunteer and help during race day, but these people also worked very hard (risking their own lives) during the recent Ebola crisis! As we kept running, the sun came up and we saw less and less runners in the distance. Our mission for the day was not only to finish last, but also to entertain whoever would be running in front of us, and help them if they would struggle to complete the 42 Km. We were lucky: some familiar faces were taking it easy and soon we formed a nice group of 10. The marathon included a long stretch that you had the run back the same way as you came, so we witnessed the fast people and cheered and clapped for each of them. Little children kept shouting “Apato” at us, every now and then an ambulance drove by to check if we were all doing Ok, we often stopped for pictures and our fellow runner Helen kept offering Flapjack (Thanks!!). At about Kilometer 30 we found the best drinking station ever: they offered fresh coconut – what else do you need during a race, right? From that point surroundings became even more stunning, going right through the jungle and passing by some small villages. But it were also the last 10 kilometers, so it was very hot by then (35°C) and some started getting a heath stroke or blisters. It was time for us to act like sweepers, to cheer up the group and bring them to the finish. When running hand-in-hand into the Wussum stadium a nice crowd of familiar faces was cheering for us and welcoming us with splashes of water. MyStreet Child España (best team evah!) friend Phil handed out my locally wood carved medal and it was time to look for some shade, eat a bit and rest.  We were out for 6h59, 1 minute longer than SLM 2015, but it’s such an unique and great experience that I can only be happy to have taken it easy and enjoy the day.

I’d like to thank everyone who has support me with generous donations: so far I raised £763! This money will support the project “Girls speak out”: it gives girls access to education (according to Unicef research, every extra year in school increases their future salary with 25%), it helps them with family planning (because child marriage and teenage moms are unfortunately very commons here), empowers them to stand up for themselves and it helps mothers to set up (or expand) their own business (so she can send her kids to school).

Anyone who still would like to contribute to this great cause, please visit: https://sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/anne

 

AYUDANDO DE MANERA SOSTENIBLE

Florian Weimert

Vivir en la misma pequeña comunidad en la que viven los niños a los que ayudo me obliga, en ocasiones, a enfrentarme a la realidad. Sí, por supuesto que pasé por un proceso de contacto con la realidad cuando me mudé aquí, pero a veces las pequeñas cosas son las que nos ponen blanco sobre negro porqué tenemos que hacer lo que tenemos que hacer: las personas aquí son pobres y los niños no reciben el apoyo que les es necesario cuando hablamos de alimento, salud y educación.

Por ejemplo, Ibrahim, un niño de 10 años con el que trabajo. Hace ya un tiempo se le vio jugando por las calles durante el horario escolar y, gracias a la ayuda de uno de los embajadores de Street Child, a principios de 2016 regresó a la escuela. Cuando hablé con su abuela Memuna, me contó que junto a su hermana Fanta y su hermano Mohamed,  están al cuidado de doce nietos. De sus cinco hijos sólo una de las hijas está viva, sin embargo está enferma. Así, Memuna tiene a toda una generación (la de sus nietos) a su cargo y cuidado. Con sólo los ingresos de Mohamed no puedes evitar preguntarte cómo una familia así puede siquiera sobrevivir…

Y aquí es donde entra en juego el Esquema de Negocio Familiar. Su objetivo es ayudar a las familias, y en especial a las mujeres, a crear un pequeño negocio con el que poder alimentarse y mandar a los niños a la escuela. La compra de alimentos es un pequeño gasto diario, pero las tasas de la escuela, el precio de los libros y el del uniforme es un gasto muy grande que sólo hay que pagar una vez al año. Ahorrar dinero puede parecerte algo lógico, pero en países donde la mayoría de las personas viven el día a día sin preocuparse de mañana, no lo es. Cuando la familia recibe la subvención (60 €), los colaboradores que se ocupan del Esquema de Negocio Familiar de Street Child Business ayudan a la familia a lanzar el negocio, y les forman para que puedan ocuparse de la administración, de los stocks y de invertir. Una vez que el negocio ya está en marcha les visitan una vez por semana para recoger los ahorros (1€ por semana) que ingresan directamente en una cuenta de ahorro.

A pesar de que me encantaría pasar mi tiempo enseñando a los niños, dedicarme y centrarme en el Esquema de Negocio Familiar tiene un impacto mucho más importante en sus vidas. Durante el próximo periodo voy a estar monitorizando y evaluando los negocios que se han puesto en marcha hasta ahora y encontrar una manera para que éstos crezcan, ver dónde están las oportunidades y cómo pueden superar a la competencia. Y aunque desde el punto de vista de Street Child estaré dedicada a los números, mi objetivo personal es convertir a Memuna en una mujer de negocios!

INVOLUCRAR E INSPIRAR A LOS NIÑOS

Florian Weimert

Llevo ya un tiempo en Sierra Leona colaborando con Street Child, así que ha llegado el momento de contaros en qué consiste mi trabajo aquí. Se me han dado 3 tareas a realizar durante este tiempo: ayudar con el programa After School así como ampliar este programa con el fin de crear nuevos puestos para voluntarios y por útlimo, mejorar la calidad de la experiencia para los voluntarios.

El programa After School es muy necesario porque durante el Ebola todas las escuelas cerraron y las clases sufrieron mucho retraso. Por eso, ahora en las escuelas se imparten exclusivamente las clases que incumbe exclusivamente con el currículo académico como matemáticas, inglés, historia, etc. No hay tiempo para clases de deporte u otro tipo de aprendizaje más creativo, por eso ofrecemos estas sesiones de nuestro programa After School.

Durante cuatro días a la semana ofrecemos una sesión de dos horas en la cual la primera parte está dedicada al deporte y la segunda a actividades creativas. Nos reunimos en una gran explanada que está situada junto a las instalaciones de Street Child donde Umaro, nuestro voluntario local, prepara las actividades que tienen lugar esos días. Normalmente comenzamos con algo de ejercicio para que los niños estén en forma y continuamos con algún partido de fútbol, balonmano, mate, etc. Es muy importante que tanto para los ejercicios de calentamiento como para el partido dividamos a todos los niños en dos equipos de manera que la distribución de niños y niñas sea equitativa, ya que no es habitual que las niñas participen en actividades deportivas. Estas sesiones fortalecen y refuerzan su autoestima y les permite mostrar toda su fuerza desde el sentimiento de igualdad. Cuando miro hacia atrás y recuerdo en cómo hacía deporte en mi escuela me maravillo de cómo estas chicas se entregan a fondo: persiguen, atacan y se alejan volando con la pelota… y nunca se rinden! J

Después del ejercicio volvemos a las instalaciones donde se les ofrece de beber y algo para picar. Conforme van llegando se les entregan frisbees y cuerdas de saltar para que jueguen un rato entre ellos. Después continuamos con la segunda parte cuyo objetivo es desarrollar sus conocimientos generales, su autoconfianza y sus habilidades sociales. Existen maneras muy distintas de hacerlo, así que intentamos establecer un tema para cada sesión: gramática, pensamiento lateral, hablar en público, etc. Mezclamos las diferentes actividades de manera que cada sesión tenga una parte activa y/o creativa, como guerrero Ninja, dibujar o cantar y otra donde haya que concentrarse,  como un concurso de preguntas, un pictionary o un debate.

En alguna ocasión los chicos son un poco brutos los unos con los otros, durante los juegos y el deporte, así que recientemente hemos tenido una charla sobre el respeto. Estuvieron en silencio y escucharon muy atentamente todo lo que su entrenador les dijo (en su propia lengua, Krio). Ahora estamos trabajando este tema e intentando llevarlo un paso más allá, así que les estamos enseñando a levantar la mano para pedir la palabra y a colaborar a la hora de recoger todos los juegos y material después de cada sesión. En Europa estos son temas básicos y normalmente son los padres quienes se lo enseñan a sus hijos, pero éste es un mundo distinto, y es increíble ver como ahora entienden por qué es bueno y agradable tratar a los demás con respeto.

Y en fin, yo también estoy aprendiendo! Llevar un grupo de niños es algo completamente nuevo para mí, y todavía mucho más enseñarles. Me ha hecho ganar un profundo respeto por todos aquellos profesores que me enseñaron a mí (o lo intentaron). Desde hace un par de semanas tengo un colega que tiene experiencia en la enseñanza, y de repente estoy aprendiendo un montón. Después de pasarlo canutas durante seis semanas intentando explicar las cosas y que los niños escucharan estoy al fin aprendiendo a entender cómo funciona la mente de los niños y como hacer que todas las clases tengan alguna lógica.. Y encima estoy aprendiendo un montón de juegos divertidísimos que no conocía J

El MARATÓN de Sierra Leona 2016

Florian Weimert

Gracias a todos que fueron parte del viaje a Sierra Leona este año y los participantes el la maratón. Fue una vez más una experiencia increíble. Quizás nos vemos en el viaje a Sierra Leone en Mayo 2017 or a Nepal en Noviembre 2016??

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LA VIDA

Florian Weimert

La vida en Sierra Leona

La vida en Sierra Leona… es tan distinta a la vida en Europa. Y también es distinta a la vida de otros países en África. Aquí tiene algo especial, algo tan especial que me ha hecho volver una tercera vez. La gente sonríe y saluda sin importar con quién se cruza. Te preguntan “cómo estás” no del modo educado pero que en el fondo sabes que no les importa, sino que te lo preguntan de verdad. Son personas de naturaleza curiosa, siempre queriendo saber más y siempre ofreciéndose a ayudar.

Caminando por la calle hay tanto que ver: las madres haciendo la colada, otras cocinando fuera de la casa sobre una hoguera, los niños yendo a buscar agua del pozo para llevar a casa, otros jugando, chicos en motocicleta en busca de clientes, pequeñas tiendas vendiendo comestibles como pasta de tomate, leche en polvo y mayonesa. También están los vendedores ambulantes ofreciendo pan, huevos duros, piña, bebidas frescas, kill drivers (galletas de mantequilla), crema de cacahuete, plátanos, etc. Cuando me paseo por estas calles me doy cuenta claramente de una cosa: las mujeres de Sierra Leona son Súpermujeres. En serio. Lo hacen todo: ocuparse de los niños, llevar el negocio, cocinar, hacer la compra en el mercado y cargarla sobre sus cabezas, la colada en el pozo… y todo esto ¡cargando un bebé a su espalda la mayor parte del tiempo! ¡Estas mujeres me impresionan tanto!

La cultura del país es optimista, es abierta, es la cultura del trabajar duro y la comunidad es su eje central. Cuando a principios de semana fui a buscar provisiones al mercado local, una mujer mayor no sabía cómo indicarme el precio de unos cubitos Maggi que quería comprar. Fue la chica del puesto de al lado quien vino a ayudarla. A pesar de que ella también vendía cubitos Maggi en ningún momento le importó echarle una mano a su vecina del puesto de al lado, porque así es como funcionan las cosas aquí: se ayudan los unos a los otros.

Un día estaba caminando de vuelta a casa cuando anocheció. Una chica adolescente se puso a caminar conmigo (como típica sierraleonina tenía curiosidad por saber quién era yo) y a decirme que no debía caminar sola cuando ya ha oscurecido. Me contó que hay gente mala que te puede robar y que sería mejor si me moviera en motocicleta durante la noche. Me sorprendió sobremanera ver cómo una adolescente ya cuida de los demás de esta manera (incluso de los adultos), algo que en Europa ocurriría totalmente al revés.

Otra de las cosas que más me ha chocado es como en esta cultura conviven dos religiones. Sí, hablo de convivir, no de discutir y fijarse en las diferencias, sino de convivir en paz y estar bien en esa diferencia. Conocí un niño islámico y cuando le pregunté qué querría ser de mayor me contestó que quería ser sacerdote. Para él la iglesia es algo divertido y cambiar de religión le parecía algo fácil, porque él podría ser cristiano y su familia musulmana y no pasaría nada. Por la calle también te encuentras constantemente con frases y textos en los coches que dicen “Dios bendiga el Islam” o cosas similares, porque no importa dónde vayas estarás o te cruzarás con personas de la otra religión, así que ¿por qué no rezar por toda la comunidad en vez de hacerlo sólo por aquellos con los que compartes religión? El estar aquí durante el Ramadán me enseña cómo dos estilos de vida totalmente diferentes pueden convivir en perfecta armonía,  porque mientras que muchos están ayunando los demás muestran su respeto y apoyo. Es inspirador, y me gustaría que fuese así en todo el mundo.

SIERRA LEONE MARATÓN 2016

Florian Weimert

Anne es Embajadora de Street Child en Makeni, Sierra Leona. Se encuentra allí desde finales de mayo y se quedará hasta principios de septiembre, trabajando en el programa After School (Después de la Escuela) y en Street Child Commercial. Cada semana compartirá su experiencia con nosotros desde aquí.

El pasado 25 de Mayo viajé a Sierra Leona, parando 5 horas en Casablanca para enlazar vuelos. Allí me reuní con algunos de los otros corredores de la Maratón de SL. En África siempre es complicado planificar las cosas, tal y como se puso en evidencia nada más llegar: nuestro transporte a Makeni se retrasó dos horas y media… así que a las 4 am nos dirigimos al hotel del aeropuerto a tomar un té y a charlar con todas las personas que todavía me quedaba por conocer. Hacia el final de la mañana del jueves ya estábamos en Makeni listos para un día de los más ajetreado visitando algunos de los proyectos en Buma y Tambakha. Tambakha me impresionó especialmente. Sólo para llegar necesitas unas tres horas y media de viaje a través de una mala carretera y cruzar un río con un ferry local (más bien una balsa donde tan solo caben un par de coches). Después de hablar con el jefe local llegó el momento de jugar con los niños: ¡fútbol! Roz y yo nos unimos al equipo de las chicas (que jugaba contra los chicos) y tengo que decir que algunas de ellas jugaban francamente bien. Aunque no aportamos mucho al juego nuestro equipo acabó ganando: ¡¡sí, chicas al poder!! La visita incluyó también una avería en el coche, un buen chaparrón y una cabra que nos trajimos de vuelta (regalo de la tribu local). Después de pasar tanto tiempo en coche necesitábamos movernos con lo que el sábado nos fuimos de excursión y decidimos subir al monte Wussum. Desde la cima podíamos observar Makeni entera y, aunque parecía que estaba lejos, todo el bullicio de la ciudad llegaba perfectamente hasta nuestros oídos (la algarabía de los niños, el ruido de las motocicletas, etc.). Bajar resultó todo un reto, pero después de meternos campo a través cruzando más y más matorrales conseguimos llegar sanos y salvos. 

¡Y por fin llegó el domingo, el día de la carrera! Después de levantarnos a las 3:30 am y tomar un rápido desayuno nos vinieron a buscar para llevarnos al punto de salida y meta: el estadio Wussum. Allí me reuní con mis compañeros de carrera Josh & Bart. Nos habíamos propuesto una sola misión: ¡llegar los últimos (a.k.a. Sweeping)! Mientras que los demás participantes estaban concentrados en realizar sus últimos estiramientos y buscaban un hueco en las primeras líneas de salida, nosotros esperamos tranquilamente a escuchar la señal de salida desde atrás de todo. En cuanto comenzó la carrera el grupo se dispersó rápidamente. A pesar de que todavía estaba oscuro las gentes de Makeni ya estaban en las calles animando a los corredores gritando “tenki ya” (que significa “gracias” – por recaudar fondos para Street Child). En cada esquina había apostado un agente (de la armada, de la policía, de la Cruz Roja, etc.) para indicarnos el circuito y proporcionarnos agua en algunas ocasiones. Nosotros también les íbamos diciendo “tenki ya” no sólo porque se habían presentado voluntarios para ayudar en la maratón si no porque éramos conscientes de que recientemente habían estado trabajando muy duro y sobretodo arriesgado sus vidas ayudando durante toda la crisis del Ébola. Mientras seguíamos corriendo fue amaneciendo y cada vez veíamos a menos corredores en la distancia. Pero nuestra misión no era tan sólo llegar los últimos… también nos habíamos propuesto entretener, divertir y animar a todos aquellos que estuvieran corriendo justo delante nuestro y ayudarles a finalizar esos 42 km. Tuvimos suerte: algunas caras conocidas se lo estaban tomando con calma, así que al poco rato ya éramos diez. La maratón incluía un largo tramo paralelo por dónde tenías que correr de vuelta justo en sentido contrario, así que vimos pasar a los más rápidos. Los vitoreamos y aplaudimos uno por uno. Los niños pequeños no dejaban de gritarnos “apato” y a cada rato pasaba una ambulancia para asegurarse de que estábamos bien. Paramos varias veces para hacer fotos y nuestra compañera de carrera Helen no paraba de ofrecer galletitas de avena (¡gracias!).

Hacia el kilómetro 30 nos encontramos con la mejor estación de avituallamiento de bebida del mundo: nos ofrecían coco fresco ¡¿qué más puedes necesitar durante una carrera, no?! A partir de ese punto el paisaje fue volviéndose más y más majestuoso, cruzando la jungla y pasando por pequeñas aldeas. Pero también eran los últimos 10 kilómetros y ya hacía mucho calor (35ºC), así que algunos empezaron a sufrir de golpes de calor o por las ampollas. Llegó el momento de empezar a actuar como coche escoba, animar al grupo y llevarlos hasta la meta. Cuando entramos corriendo y cogidos de las manos en el estadio Wussum un maravilloso grupo de caras conocidas nos dio la bienvenida animándonos y salpicándonos con agua fresca. Mi amigo Phil de Street Child España (¡el mejor equipo del mundo mundial!) me dio mi medalla tallada en madera así que llegó el momento para buscar un poco de sombra, comer algo y descansar. Corrimos durante 6h59’, 1 minuto más que en la SLM de 2015, pero la experiencia es tan maravillosa y única que solo puedo sentirme feliz por habérmelo tomado con calma y disfrutar plenamente del día.

Running Training!

Florian Weimert

Gracias a todos por formar parte del entrenamiento con la campeona Maria Thomas, esperamos que todos hayan disfrutado tanto como nosotros lo hicimos!

¿Quieres hacer una donación para Street Child? Pues solo tienes que elegir una de las páginas de recaudación de fondos para nuestro equipo en la Maratón de Sierra Leona: 
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

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Thanks to everyone for joining our running training, we hope everyone enjoyed it as much as we did! 

Anyone who could not make it, but still likes to contribute, follow this link and just choose one of our fundraising pages of our Sierra Leone Marathon team:
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

Cinema Night

Florian Weimert

Gracias a todos por formar parte de nuestro cine la noche, esperamos que todos hayan disfrutado tanto como nosotros lo hicimos!

¿Quieres hacer una donación para Street Child? Pues solo tienes que elegir una de las páginas de recaudación de fondos para nuestro equipo en la Maratón de Sierra Leona: 
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

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Thanks to everyone for joining our Cinema Night, we hope everyone enjoyed it as much as we did! 

Anyone who could not make it, but still likes to contribute, follow this link and just choose one of our fundraising pages of our Sierra Leone Marathon team:
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

 
 

Rose y Daniella

Florian Weimert

 ROSE Y DANIELLA, MONROVIA, LIBERIA

 
 

Tras la muerte de sus padres por el virus del Ébola, Daniella y sus tres hermanos se vieron abandonados a su suerte. Los profesionales sanitarios de las ONG retiraron los cadáveres junto con cualquier objeto de la casa que pudiera haberse contaminado, incluidos colchones, ropa y ropa de cama, pero nadie ayudó a los niños que se quedaron dentro, muertos de hambre y de frío y durmiendo sobre el suelo de madera. Nadie acudió a la casa ni les ofreció comida: los anteriormente amigables vecinos tenían pánico de contraer la enfermedad y huían de los niños cada vez que éstos salían de casa.

Con el tiempo, su vecina Rose vio que los niños no estaban enfermos, ni siquiera el bebé, que había estado tomando el pecho, y decidió llevárselos a casa. Desgraciadamente, poco después su marido se quedó sin trabajo. Ahora, los seis viven del sueldo que Rose gana vendiendo pan y agua fría en la casa situada justo enfrente de la de los niños, lo que significa para ellos un recordatorio diario del horror y el sufrimiento que pasaron hace unos meses, este mismo año.

“Es muy duro para ellos. Hasta la mayor llora todo el rato”, explica Rose. “Me dan mucha pena. Hago todo lo posible por hacerles felices, pero a veces no hay bastante para comer. No puedo darles dinero para el almuerzo, y el hambre puede llevar a los niños por mal camino. Sin embargo, ahora van a la escuela, lo que es muy importante. Es muy importante para su futuro, porque no tienen a nadie más. ¿Y si me pasara algo? Tienen que poder cuidar de sí mismos”.

 
 

Daniella, de 16 años, ahora es feliz, a pesar de la pena y la preocupación por el futuro de su familia. No sabe si podrán pagar la matrícula del colegio el trimestre que viene, pero hoy ha hecho sus exámenes de final de curso y le ha ido muy bien.

La familia se ha beneficiado considerablemente de la ayuda de Street Child. Rose y su marido, que no tenían hijos propios, optaron por asistir a un taller de formación para padres de Street Child. Entre otras técnicas útiles, se enseña a los participantes cómo ayudar a los niños que han pasado por experiencias traumáticas a enfrentarse a manejar el duelo. Rose recibió además una subvención Urban Business Scheme para comprar existencias para su negocio y asistió a un taller en el que aprendió sobre planes de negocio y llevar registros de ganancias.

“Street Child ha resultado verdaderamente útil” dice. “Gracias a ellos, hoy puedes ver sonreír a los niños. Cuando no hay nada que comer, puedo llamarles y pedirles ayuda. Ya no tenemos por qué asustarnos”.

International Women's Day- Wine Tasting

Florian Weimert

Gracias por unirte a la primera cata de vinos de Street Child este martes. Muchas gracias a Vinacoteca por los vinos!

Fue un gran éxito y esperamos que lo hayas disfrutado tanto como nosotros. Creemos que te gustaría saber que no solo nos divertimos, sino que, además, tu generosidad generó más de 230 euros para Street Child: suficiente dinero como para ayudar a una madre a empezar un negocio propio que sustente a su familia, a través del Plan de Empresa Familiar (cuesta unos 200 euros aproximados por familia). Por lo tanto, no solo nos lo pasamos muy bien y conocimos excelentes vinos nuevos. También conseguimos hacer algo bueno al mismo tiempo.

¿Quieres hacer una donación para Street Child? Pues solo tienes que elegir una de las páginas de recaudación de fondos para nuestro equipo en la Maratón de Sierra Leona. www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

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Thanks to everyone for joining us at our first Street Child wine tasting event. A big thanks to Vinacoteca for the great wines!

We think it was a great success and we hope you enjoyed it as much as we did! Not only did we all have fun, but your generosity generated more than 230 euros for Street Child - enough money to help one mother to start a business supporting her family via the family business scheme (which in costs 200 euros per family). So, not only did we have a good time and learn about some great new wines - but we also managed to do some good at the same time.

Anyone who could not make it, but still likes to contribute, follow this link and just choose one of our fundraising pages of our Sierra Leone Marathon team:
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

 
 


Ski Trip to Andorra

Florian Weimert

El viaje de esquí a Andorra con Surf&Help fue un gran éxito! ¡Creemos que fue estupendo y queremos dar las gracias a todos los que se unieron a nosotros! Esperamos que te lo hayas pasado tan bien como nosotros. Muchas gracias a Estiber para el fin de semana increíble. También gracias a Iida y Florian para la organización.

¿Quieres hacer una donación para Street Child? Pues solo tienes que elegir una de las páginas de recaudación de fondos para nuestro equipo en la Maratón de Sierra Leona. www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain

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The Ski Trip to Andorra with Surf&Help was a big success! We think it was awesome and want to say a big thank you to everybody for joining! We hope you had the same amount of fun as we did. Big thanks to Estiber for the amazing weekend. Also thanks to Iida & Florian for organizing. 

Anyone who could not make it, but still likes to contribute, follow this link and just choose one of our fundraising pages of our Sierra Leone Marathon team:
www.sierraleonemarathon2016.everydayhero.com/uk/streetchildspain